Nueva York: El Chef de un moderno restaurante de Nueva York ha sido bastante imaginativo creando un queso hecho con leche materna proveniente de los pechos de su mujer.
Daniel Angerer, que dirige el Klee Brasserie en el vecindario de Chelsea de la ciudad, dijo que los clientes empezaron a pedir su “queso humano” de diseño tras hablar sobre sus esfuerzos para crearlo en su blog, según cuenta el New York Post.
“El teléfono no dejaba de sonar,” explicó el chef. “así que preparé un pequeño canapé de queso de leche materna con higos y pimiento Húngaro.”
“Sabe como queso de leche de vaca, algo dulce,” añadió, dependiendo de con que es servido el queso y de “lo que ha comido la madre.”
La respuesta de muchos de los que lo probaron ha sido descrita como generalmente positiva, sin embargo muchos clientes se mostraron demasiado fastidiosos como para probarlo.
“Creo que muchas de las criticas tienen que ver con la relación del sexo y el queso, pero… el pecho esta ahí para crear comida,” dijo la mujer de Angerer, Lori Mason, que es la madre de la niña de 10 meses de edad de la pareja, de nombre Arabella.
El restaurante se ha visto inundado de peticiones raras desde que comenzó a ofertar el queso a los clientes para probarlo, dijo Mason.
“Algunas personas que evidentemente tienen algún tipo de problema me han… enviado emails diciendo, ‘no fui amamantado en mi infancia, puedo probar tu leche?’” dijo.
Habiendo dicho esto, entre otras muchas cosas, al parecer Mason está incitando a Angerer a crear un helado con su leche.
El departamento de sanidad de Nueva York ha dicho que aunque el código del departamento no prohíbe de forma explicita esta práctica, han recomendado a Angerer que se abstenga de compartir la leche de su mujer con el mundo.
Fuente: news.com.au
Leche de vaca dos tazas,
cucharada de yogur,
de sal otra cucharada,
algo de cuajo común
y remata la jugada
la leche de su mujer
(la que sale de sus mamas)…
se remueve todo bien
y madura dos semanas
y ya te puedes comer
un queso de leche humana.
Es la receta de un chef
que cocina en Nueva York,
se apellida Angerer
y nos relata en su Blog
esta singular receta
que tú puedes disfrutar
si al restaurante te acercas
en un tiempo prudencial
(pues la leche, al ser materna,
como bien entenderás,
no da para muchas cenas
y pronto se va acabar).
El queso en sí es común
aunque resulta más dulce
(tiene algo de tabú
que es lo que más seduce).
“Niña, coge el sacaleches
y ponte ya a trabajar
que nos llueven los billetes
y vamos a aprovechar”
“Pues la próxima ocasión
te podías inventar,
por ejemplo, algún turrón
y a mí me dejas en paz”
Lo que no sé si es muy propio
o quizá es algo machista
es que te de cierto agobio
que alguien “pruebe” a tu chica:
“Oye, está tela de buena,
tiene una leche muy rica,
a ver si me la presentas
y a un chorrito me invita,
que a mí me encanta el porrón
y también beber en bota
y pienso que del pezón
ya tiene que ser la bomba…”
jeje mucho tiempo entre manos?