Un Desvarío Variable – Pesadilla – I – El Primer Error
Había sido una larga y calurosa noche, así que después de una mas que generosa ingesta de birra y porros decidí acostarme y permitir al amigo Morfeo que tomase las riendas por unas horas, y lenta y deliberadamente, así lo hizo… Este fue probablemente mi primer y mas grave error. Al cabo de un rato mi vista se apagó y mi cerebro comenzó a hacer de las suyas.
Así empezaba todo…
Me veía a mi mismo, de la misma manera en la que uno puede ver al protagonista de un videojuego en tercera persona, iba caminando por un pasillo, vestido tan solo con un pantalón vaquero desgastado y manchado de sangre, también llevaba puesto un reloj de pulsera en la muñeca derecha, la imagen era bastante borrosa, difusa, similar a la que uno podría ver si mirase a través de una bolsa de plástico llena de agua turbia, un efecto muy molesto. Habían puertas a ambos lados del pasillo, algunas cerradas, algunas entreabiertas, incluso había alguna que estaba totalmente abierta o arrancada de cuajo.
Mi respiración y mi pulso debieron de detenerse en ese momento, ya que fue en ese preciso instante en el que me percaté de que estaba en un lugar totalmente desconocido. El pasillo estaba empapelado con millones de fotografías antiguas en tonalidades marrones, muchas de ellas tenían salpicaduras de lo que parecía ser sangre, en algunos puntos parecía que alguien había intentado limpiarlas pero solo había conseguido extender aún más las manchas. También habían rastros de sangre en las puertas, y en el suelo habían grandes charcos de sangre que estaban comenzado a secarse en algunos sitios produciendo esto un mas que desagradable efecto fangoso y resbaladizo, eso por no mencionar el nauseabundo olor a putrefacción y el desagradable sonido que producían mis pies descalzos cada vez que daba un paso en esa porquería… Fue entonces cuando me di cuenta de que ya no estaba observando todo esto desde una perspectiva en tercera persona, era ahora yo quien estaba realmente en el pasillo.
Curiosamente, y pese a que caminé durante largos minutos, o al menos eso me pareció, el pasillo no se acababa ni parecía tener un final visible… era una sensación extraña, pero aún así decidí continuar. Mi ‘yo’ en el sueño en ese momento empezó a mirar a izquierda y derecha, asomándose por las puertas abiertas, este no era un acto voluntario por mi parte y claro, es algo que me incomodó bastante ya que fue así como me di cuenta de que no era yo quien tenía el control de la situación… de que realmente no era yo quién tomaba todas las decisiones.
En una de estas ocasiones, asomándome por una de las puertas vi algo que en principio parecía la silueta de una persona y me acerqué para verla mejor. La persona se encontraba sentada en el suelo sobre un trozo de cartón y de espaldas a la puerta, su largo pelo negro le llegaba hasta la cintura, poco mas podía ver desde mi posición. La joven mujer – o eso creí que era cuando la vi por primera vez – parecía estar semi desnuda. Intenté llamar su atención de forma sutil pero no me respondió. Lo intenté de nuevo, ésta vez alzando la voz un poco más “¡Oye!, ¿estas bien?… ¿Quién eres?… ¿Como has llegado aquí?”… pero nada, la mujer no respondía, de hecho no movió un solo músculo.
Preocupado entré lentamente en la habitación, procurando en todo momento no hacer demasiado ruido, me acerqué a la aparentemente frágil figura y como todavía lo veía todo borroso y difuso extendí mi brazo para tocarle el hombro y llamar así su atención, fue justo en ese momento cuando se dio la vuelta e intentó morderme. Sus ojos estaban inyectados en sangre, sus afiladas filas de dientes y sus largas y afiladas garras me indicaban que ésta no era una chica demasiado convencional – No me malinterpretéis, me gustan las chicas agresivas, ¡pero algo menos agresivas que ésta!, aunque lo cierto es que nadie es perfecto, ¿no?… Tras estudiarnos mutuamente unos segundos se abalanzó sobre mi, mordiéndome en el brazo y arañándome profundamente en el pecho y en la espalda en un abrazo que muchos gorditos vírgenes envidiarían. El forcejeo duró tan solo unos segundos, ella intentando sacarme los ojos y morderme, y yo intentando protegerme de sus dientes, garras y rodillas. Al final conseguí quitármela de encima girándome y dándole un codazo en la boca que probablemente debió de partirle varios dientes, acto seguido salí por la puerta sin mirar atrás.
La mujer no me siguió, pero podía oír como lloraba y aullaba detras de mi… También me pareció que decía algo, pero decidí no quedarme para escucharlo, quería salir de ese lugar cuanto antes… ¡Joder!, si al menos pudiese ver bien…
Dejar viva a esa mujer fue probablemente mi segundo error…
To be continued…
¿Otro GPLiterato?
Nop, esto va por otros derroteros
Muy emocionante historia X-Code. Finalmente llegué a leerla a fondo y la disfruté. No puedo esperar hasta el próximo episodio. BRB Necesito un pipí.
Pues siempre recordaré como se cargaron al monstruo gigante hecho de lagartos y pulpos con las granadas de implosión.
Juraría que no lo dejé así… De todos modos eso no esta terminado xD