Reino Unido: Lisa y Paul Hessey se han visto inmersos en una batalla legal de 4 meses de duración para recuperar la custodia de su hijo que les había sido retirada porque se habían negado a alimentarle a base de patatas fritas y chocolate. Habían sido avisados de que una acción legal les podría hacer perder dicha custodia.
Lisa había acudido en busca de consejo profesional porque su hijo Zak de 2 años de edad era muy exigente a la hora de comer y no estaba ganando peso. Los médicos vieron que el niño pesaba 1kg menos de lo debido en un niño de su edad y recomendaron a la madre que le diese de comer comida basura. Mientras estuvo en custodia Zak ganó tan solo 250grs de peso.
Aunque los trabajadores sociales admiten que Lisa y Paul son unos padres devotos, cariñosos y cuidadosos, el hospital defiende que la decisión fue acertada. Lisa y Zak finalmente han vuelto a casa con una gran debilidad por el chocolate. Según comentan, Zak “va bien” y esta ganando peso.
Fuente: SN / thesun.co.uk